viernes, 26 de noviembre de 2010

Nota diario La Nación: «Autorretrato: "Frente al espejo"»

Por María Socas, diario La Nación, viernes, 26 de noviembre de 2010 | Publicado en edición impresa http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1328115, 

Autorretrato / Un espacio experimental en busca de la entrevista soñada: el elegido se interroga y se fotografía a sí mismo / Producción: Jorge Fernández

María Socas: autofoto para La Nación

María Socas dialoga con ella misma y le saca una foto a su reflejo. Con el paso de los minutos se asombra, relata sueños, se sumerge en reflexiones filosóficas y, en el papel de entrevistadora, revela que sus padres y abuelos la tratan de usted.

  • ¿Qué cosas la asombran?
-Que recién en el último siglo galaxia haya dejado de ser sinónimo de universo; que no hayan pasado ni 100 años desde que el universo se llenó de millones de galaxias y expandió nuestras mentes hasta alcanzar los 13.000 millones de años luz a la galaxia más lejana.

  • ¿Cuál fue su sueño más lindo?
-Hace unos años soñé que conversaba con Dios. Estuvimos frente a frente, charlando toda la noche, sin palabras audibles ni imágenes; sólo ideas y plenitud. Fue el inicio de una amistad que sigue vigente.

  • ¿Libre albedrío o determinismo?
Soy actriz. Mi Olimpo está lleno de autores, dioses que desconocen el libre albedrío y definen mis acciones y pensamientos. Todo depende de cuál de ellos me esté rigiendo. Los de teatro son bien deterministas: intentes lo que intentes, siempre termina igual. Los de cine son esquivos y engañosos; hay un permanente velo de misterio que se develará en el limbo de la sala de edición. Los de la tele son juguetones y volátiles; se divierten haciéndote creer que podés modificar tu destino. En una de estas vidas fui gitana, morí y resucité rodeada de flores.

  • ¿Qué expresiones extraña?
-Vos, china. Fea. Infantilita. Te doy los 10. Cuidate. Mi querida. Bollo.

  • ¿De qué se arrepiente?
-De haber dejado pasar el tiempo sin llamar a Beatriz Jordán, la mejor amiga de mi madre, ni haberle recordado cuánto la quería ella, cuánto bien le hizo en la vida. Beatriz ya no está y no puedo llamarla ni escribirle ni textear.

  • ¿Para terminar? ¿una frase favorita?
-"Nunca mates al Mandarín."

  • ¿Podría explicarlo?
-Claro, pero cuando termines la nota ya habrás olvidado todo. Disculpame? ¿por qué me tratás de usted?

  • Si sus padres y abuelos la tratan de usted no voy a ser yo quien la tutee.